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¿Por qué es tan importante hidratar la piel?

Junto con la limpieza diaria de la piel, la hidratación es el otro gesto esencial para cuidar tu piel. Y no sólo la del rostro sino la de todo tu cuerpo. Recuerda que la piel es el órgano más extenso que poseemos y el que protege nuestro organismo de todas las agresiones externas.

La hidratación es muy importante para la piel que pueda cumplir precisamente esa función protectora, puesto que al estar hidratada se mostrará más resistente, flexible y sana, y podrá defendernos mucho mejor y mantener de forma óptima nuestra estructura. Así que no sólo es una mera cuestión de estética, sino de salud.

Como sabes, el cuerpo humano está compuesto por un 70% de agua, así que imagínate la importancia vital de este elemento para la salud de nuestras células y nuestro organismo. Es por ello que tanto piel como organismo necesitan un nivel de hidratación constante. Con el paso del tiempo, es más necesario cada vez a ayudar a que nuestra piel esté hidratada. Te explicamos cómo hacerlo para que tu piel esté más sana y retrasar la aparición de la sequedad, las arrugas, la flacidez y otros signos de envejecimiento celular prematuro.

Hidratar internamente: de nada sirve utilizar la mejor crema hidratante del mercado si no nos hidratamos internamente. ¿Cómo se hace esto? Ingiriendo de 7 a 8 vasos de agua al día y llevando una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras, caldos e infusiones.

Hidratar externamente: es muy importante que elijas una hidratante acorte a tu tipo y condición de piel y que la apliques mañana y noche todos los días sin excepción. Presta atención a las demandas de tu piel, puede que vayan cambiando con las estaciones, los cambios hormonales y los periodos de estrés y se muestre más deshidratada o más grasa, con lo que tendrás que reajustar tu hidratante para mantener los niveles de agua óptimos.

Ya hablemos de rostro o de cuerpo, para sellar la hidratación de la pile un buen consejo es que al salir de la ducha no seques del todo tu piel y apliques un aceite esencial natural. Después, sécalo a toques y aplica tus hidratantes de cuerpo y rostro. Lograrás reparar el manto hidrolipídico de tu piel. Si no tienes aceite esencial a mano, prueba con mascarillas hidratantes.

El tabaco, el alcohol, el aire acondicionado, la calefacción, el viento, el frío y el sol resecan en exceso nuestra piel, así que evítalos en la medida de lo posible, y recuerda hidratar, rehidratar y beber mucho agua en condiciones medioambientales extremas.